Mostrando entradas con la etiqueta hijos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hijos. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de julio de 2010

Riego la baba sin pudor y ese arte tan mío del chantaje emocional

- Qué pasa tío, yo te echo de menos aunque sé que tú a mí no.
-Yo no he dicho que no, mamá...
- Hummmm, así que me echas de menos...
- Siiii, pero mamá, ¿ya has alquilado el camión de DHL para la mudanza?



"Casas Internas", la Serie

martes, 29 de junio de 2010

Cría cuervos

Un mediodía de verano, la abnegada madre compartía conversación con sus hijos durante la comida, hasta que, estupefacta, tuvo que escuchar de Alicia lo que sigue:

- Mamá, ¿por qué no tengo eso que es como un techito en el ombligo?
- ¿El fondo? ¿esa cosita que parece un nudo?
- Sí, mira, como Nico. Nico tiene, ¿ves? ¿por qué yo no?
- Porque tienes un ombligo precioso, y cuando seas mayor y te pongas bikini te va a encantar y...
- Mamá
- Qué
- Mamá, mira, cuando sea mayor.... vas a morir.

miércoles, 9 de junio de 2010

El cerebro multimedia

Al hilo de los recuerdos de "infancia" de Nicolás, de coches descritos con lujo de detalles, de logotipos de barcos piratas que él veía a la altura de sus ojos cuando tenía dos años y su hermana estaba recién nacida, de imágenes de su madre pasando el cortacésped y de aviones en los que voló a Colombia cuando tenía tres, su madre le puso cara de escepticismo y le retó:

-Pero tú de te acuerdas de todo eso porque lo has visto en fotos, Nicolás.

-Que no, mamá, yo no recuerdo como fotos, no recuerdo tu cara quieta cuando pasabas el cortacésped en la casa roja, veo vídeos, mamá, los recuerdos están en mi cabeza como vídeos, mamá, se-mue-ven, ¿sabes?

miércoles, 12 de mayo de 2010

Quiero una

Un día de especial desazón para la madre, Nicolás se subió al coche y, en lugar de saludar, dijo:

-Mamá.
-Qué.
- ¿Qué pasa si te pinchas un ojo con una aguja? ¿Te mueres?
- No Nicolás, te quedas sin ojo. Ay, no hables de eso que me da grima.
- A mí también. Mamá
-Queee
- Jo, quiero inventarme una maquinita para quitarme esas imaginaciones. Sería una especie de auriculares, como ventositas que te pones así, con una pantallita por donde pasan las imágenes como en el Iphone, por ejemplo: una con un ojo y con una aguja, sin pinchar, eh? separados, y entonces dice: Borrar esta imaginación, o cancelar. Le das a borrar, te sale ok y ya. Pfff, me encantaría mamá.

martes, 4 de mayo de 2010

...



Un par de horas después, la hermana me retó gritando: "¡Me tratas como una madrastra!, como la madrastra de Cenicienta!", y yo... ya no sé qué decir... o pensar... qué difícil es ésto.